sábado, 6 de diciembre de 2014

Recordando a EZRA POUND.


EZRA POUND, visto por Man Ray en 1923.
“¡Oh, minoría indefensa de mi patria!”
Los demás.
Ezra Pound


El 4 de febrero de 1995 el poeta Juan Carlos Suñén escribía para el diario EL MUNDO en su suplemento semanal -que los sábados llevaba el simbólico nombre de La Esfera1- invitado al igual que otros cuatro poetas que no vienen al caso, sobre “¿Qué escriben los poetas españoles de ahora?”, y nos decía, parafraseando a Robert Graves:

“(…) que la poesía puede ser un producto derivado de lo que sea –cada cual la buscará allí donde se le entregue, y luego justificará su proceder, si quiere su afición y su capacidad se lo permite-, pero que eso en el fondo no es lo importante, que lo que verdaderamente importa es que sirva para iluminar ese lo que sea en la gente”.


Iluminación no ya tanto espiritual –que lo es- sino más bien como forma de comunicación, de alumbramiento, de visión del mundo. Y ése es el único y el gran logro de los auténticos poetas.

Hoy en día es frecuente oír de muchos autores que ellos no creen ni buscan la posteridad. Algo lógico teniendo en cuenta que nadie da un duro por la supervivencia de la especie o de que, aún considerando que este planeta acabe salvándose de nuestra avaricia, no tiene sentido buscar un aplauso que nunca podremos escuchar. Y porque el verdadero placer de todo escritor, del auténtico escritor, está en ser leído más allá del tiempo propio, de su propia conciencia. Pound, como Shakespeare, leído hoy, está todavía más vivo que en el siglo pasado. Si Shakespeare hubiera sabido hasta qué punto sus palabras iban a valer, no se habría muerto, habría esperado para verlo. Y ¿qué decir de Pound? ¿Alguien puede dudar de su atemporalidad leyendo sus versos?


Venezia 1964.





En él se daba todo, la metafísica con matices de protesta, la meditación casi incandescente, y la propia destrucción; un poeta múltiple como muy pocos, y vivamente actual. En los tiempos que nos tocan, qué mejor testimonio que estos versos:

Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra 
Con bien cortados bloques y dispuestos 

de modo que el diseño lo cobije, 

con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia 
harpes et lutz (arpas y laúdes) 
o lugar donde la virgen reciba el mensaje 
y su halo se proyecte por la grieta, 
con usura 
no se ve el hombre Gonzaga, 
ni a su gente ni a sus concubinas 
no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa 
sino para venderlo y pronto 
con usura, 
pecado contra la naturaleza, 
es tu pan para siempre harapiento, 
seco como papel, sin trigo de montaña, 
sin la fuerte harina. 
Con usura se hincha la línea 
con usura nada está en su sitio (no hay límites precisos) 
y nadie encuentra un lugar para su casa. 
El picapedrero es apartado de la piedra 
el tejedor es apartado del telar 
con usura 
no llega lana al mercado 
no vale nada la oveja con usura. 


Jean Paul Caribdis



Con Allen Ginsberg

 (1) Un nombre de referencias cirlotianas, porque pretendía ser un “símbolo de la totalidad, como el rotundus alquímico…” Una época en que la prensa todavía resultaba apetecible.
POUND ante la tumba de Joyce




El pasado martes dedicamos un HOY FIRMA "Especial" a la figura de Ezra Pound gracias a los poetas LUIS ANTONIO DE VILLENA y JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ, con dos colaboraciones espléndidas.



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