jueves, 8 de enero de 2015

A JAIME GIL DE BIEDMA EN EL ANIVERSARIO DE SU MUERTE



Varias han sido las ocasiones en que hemos prestado atención desde La Galla Ciencia a la figura de Jaime Gil de Biedma, uno de nuestros poetas de referencia. 

Algunos colaboradores quisieron hablar de Jaime y su poesía, como Joaquín Piqueras en su artículo "Los orgasmos del verbo" o David Pujante en "Cinco cartas de Jaime Gil de Biedma a Jacobo Muñoz". También en nuestra sección LITERATURA Y CINE hicimos una crítica de la película "El cónsul de Sodoma", de Sigfrid Monleón (2010).

Una vez más, y como un pequeño homenaje en el aniversario de su muerte, recogemos aquí las palabras que los poetas José María Álvarez y Luis Antonio de Villena le dirigieron.

Os dejamos, además, el enlace al documental "Retrato de un poeta",  producido por Vértice para Televisión Española en 2010 y dirigido por Inés García-Albi Gil de Biedma, sobrina del poeta.


Jaime Gil de Biedma en 1972, fotografiado por COLITA*


Jaime Gil de Biedma, aunque poco lejano en edad de nosotros y, desde luego, para algunos muy cercano en su visión del mundo, de la vida y de la Literatura, fue celebrado por casi todos como un maestro. Su poesía fue para mí una pasión, y los años no han hecho sino acrecentar mi devoción por muchos de sus versos. Es curioso que siendo Gil de Biedma el poeta español vivo –sí, él, y Brines–que más me emociona (Espriu sería otro magisterio muy diferente), y conociéndonos desde hace más de veinte años (esos que él suele decir que hace ya de casi todo), nos hayamos visto en contadas ocasiones, algunas noches magníficas en el Whisky Club, algunas tardes en su casa, la presentación del Museo de cera de La Gaya Ciencia en 1974; y creo que no volvimos a encontrarnos hasta cinco años después, en un tránsito de aeropuerto. 
Ni nos escribíamos ni casi hablábamos por teléfono. En cierta ocasión lo comentamos, en una calurosa noche mediterránea, y ninguno de los dos supo hallar explicación; nos limitamos a beber una cantidad verdaderamente exagerada de whisky, a mantener una larguísima sobremesa sobre táctica y estrategia (con detallado análisis de ciertas batallas) y a comentar los Cuatro cuartetos de Eliot. Entonces me pareció, como en aquella lejana primera vez en que nos encontramos en Barcelona (supongo que sobre 1965 ó 1966*), un gran ejemplo de inteligencia, de elegancia natural y de alcance literario.



*También por esos años tuve la suerte de no muchas pero sí radiantes noches con Jaime Gil de Biedma. Esos años fueron mi descubrimiento de Barcelona, que, si la visitaba desde muy niño, hasta entonces no estuvo «templada» por alguien, que es lo que a mí me vincula a las ciudades.




José María Álvarez

De “Los Decorados del Olvido”.



Segovia, 1974. (Fotografiado también por Colita)



Creo que Jaime amó la vida (y la juventud) más que a ciertas concretas personas, y con la vida amó la inteligencia y el arte. Seamos sinceros: a mi entender –excúseme si alguien debe hacerlo- no le perdió ningún nombre propio. Le arrastró la vitalidad que mil noches se encarna en mil cuerpos, pese a su deseo de estabilidad (un desiderátum nunca completo, sino como derrota) y pese al freno de una inteligencia lúcida y aguda que subrayando el vitalismo (como hace toda genuina cultura) también lo refrena para sobrevivir. 

En esos casos –como el de Jaime- en el que la pasión desbocada ni siquiera lleva su propio nombre (como pueden pensar los que le tuvieron por egoísta) sino el de la vida misma, torrencial, caudaloso, sotádico, celeste y pandémico, en un solo y mágico golpe de voz. No, apenas veo nombres propios. Veo la vida y la juventud como el único gran amor de Jaime Gil de Biedma.


-Adiós, Jaime. Hasta otro día.


La vida iba en serio –cierto- pero a veces hay que fingir que no nos damos cuenta.





De “Retratos (con flash) de Jaime Gil de Biedma”.





*Isabel Steva Hernández, conocida artísticamente como Colita, posee una de las galerías más fascinantes de la fotografía española de la segunda mitad del Siglo XX. Son célebres sus fotos -como las que compartimos aquí- sobre Gil de Biedma, y que fueron objeto el año pasado de una magna exposición en el Centro Cultural Generación del 27 (Málaga) y otra magnífica que pudimos disfrutar de manos de la Fundació CAIXA CATALUNYA en 2008: "Jaime Gil de Biedma: el poeta que quería ser poema". Nada mejor que pasear por su web artística para disfrutar de sus retratos y de su innegable talento. Sus obras forman parte de la colección del Museo de Arte Reina Sofía, entre otros. El pasado año Colita recibió, y rechazó, el Premio Nacional de Fotografía que otorga todos los años el Ministerio de Cultura.

Galería de fotos sobre Jaime Gil de Biedma en la web de Colita.
Entrevista desenfadada (que no desenfocada) para el diario La Vanguardia (2007).






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