viernes, 30 de enero de 2015

"FULGURATIO", de Natalia Litvinova, visto por Carmen Juan.




 Wild is the child 





Fulguratio 

Natalia Litvinova

Editorial ad minimum 








Natalia llegó a mí como una niña translúcida, hecha de huesos de pájaro, de papel de cebolla, habitante de un bosque encantado y oscuro. Más tarde comprobé que, en persona, ella es toda sonrisa y que lo que duele lo guarda bajo una piel densa como la de los grandes depredadores. 



Y entonces podría haber parecido que aquella imagen primera que recibí de la poeta fue pura ficción. Pero detrás de sus córneas, detrás de sus iris del otro lado del mar, existe. Existe esa niña como la Itsée del espejo. Esa joven que esconde el rostro para que no se le note «la rabia animal», para que no se note que ha dormido, salvaje, bajo la lluvia.




Esto recoge la cara A de Fulguratio: la confirmación de que Natalia Litvinova se esconde voluntariamente «donde hay peligro». La confirmación de la animalidad. Esto recoge también la cara B, una maravillosa ilustración desplegable de Sara V. Molina, delicada al más puro estilo victoriano, de una mujer a la que un viento suave le revuelve el pelo y que transmite la paz pero también, de algún modo, «el deseo, la domesticación» con la que secarse las lágrimas. 



El conjunto resulta una nueva joya, pequeña y preciosa, que sumar al cofre de microediciones ad minimum.



Carmen Juan



Carmen Juan

  Nacida en Alicante en 1990, es autora del libro Amar la herida (La Bella Varsovia, 2014; VIII Premio Pablo García Baena de Poesía Joven). Es directora de Salitre Revista Cultural.




*Todas las imágenes de Fulguratio pertenecen a ad minimum.


 

No hay comentarios: