lunes, 5 de enero de 2015

"LINAJES Y ANARQUÍAS" de ZYANYA MARIANA (por Mario Grande)











"LINAJES  Y  ANARQUÍAS"  

 ZYANYA  MARIANA

Ed. Elefanta del Sur
México, 2013










En la antigua lengua de los zapotecas, cuya medida del tiempo, comparada con otras, es poco conocida, zyanya dice Siempre. Más sustantivo que adverbio, quizá, como conviene a la espiral de los tiempos originarios al presente eterno. El nombre elegido por la poeta mexicana Zyanya Mariana, autora hasta la fecha de dos libros de poemas: De las cosas que vienen de la nada y otras inmediateces (2010) y Linajes y anarquías (2013).





Linajes y anarquías, publicado por la editorial mexicana Elefanta del Sur, contiene los poemarios «Linajes y anarquías», que presta el título al volumen, y «Regreso al silencio».



Linajes en plural, como reivindicación de herencias plurales, contradictorias. Herencias que son simientes y alimentan el don de la palabra de Zyanya Mariana. Palabra nutrida de la cosmogonía formidable y desbaratada por la conquista, deslumbramiento de místicos sufíes, filósofos griegos de paso por polos opuestos y un Orfeo revisitado por la urgencia de Perséfone o Eurídice, el curso del Ganges y el cosmopolitismo de Lin Yutang al fondo, como un presentimiento de lo que resumimos Asia, Giordano independiente, ecos graves de Miguel Hernández y Calderón y la querencia por la tríada Rilke, Kavafis y Wislawa. Con hallazgos-fruto como estos tres:



Hija, yo no fui moldeada,

hecha de arcilla y agua

y aliento prístino

como el hombre, tu padre

hija mía, yo nací del sueño y de las ruinas

de huesos y sangre molida

del primer andrógino: Quetzalcóatl.  

(…)



Giordano, si fueras mujer de poeta podrías

planchar y azular mi caos

y mañana algún día llorar en tus brazos  como

si fueran pechos maternos

pero eres ausente y Hembra, la palabra mía.  

(…)



No hay camino…

Si buscas luna eres luna

Si buscas la mesa y la tortilla eres mesa y tortilla de fiesta

Si buscas el amor eres amor

Recuerda, el cántaro gotea lo que lleva dentro.

(…)




Poderosas son también las anarquías de Zyanya Mariana. También en un plural sutil: construcción de los orígenes por su soledad de hija, virgiliana madre que alerta del oleaje, ejercicio del amor sin miedo. Epifanías sabias. Respiración con ortografía propia. En sus palabras:



Amado mío escucha mi plegaria

Que quiero oler nosotros, huesos viejos en el camino

Que quiero mirar atrás la senda recorrida y las nubes que pasan;

lo profano y el milagro contigo

En mi plegaria confesaré a los dioses:

Con Rilke anduve y por él encontré lo de los muchos nombres

Escucha amado mío

quiero oler nosotros, huesos viejos junto al mundo

Pero si tienes miedo

—si te temes y temes—

una noche corriente

un viernes cualquiera, antes del futuro donde siempre hay vacío

Vete

Vete lejos amado mío

(…)



No sucumbas al mal, no lo invoques;

tropieza con muchas piedras y muchas flores,

y orienta tus pasos hacia ríos remotos y vientos helados

pues ni quereres, ni oros, ni mantenimientos son hojas perennes en

                                                                                    nuestro pecho;

suceden, solo suceden, todo sucede

Del amor cuando te llame, síguelo, aunque te desgrane

serás entonces semilla y tu sueño estrellas

Extranjera en todas partes entenderás que el sol renace y muere

                                                                                     cada tarde

mientras la luna marca el terruño de tu rostro en los días

Tu espíritu ennoblecido gritará

y nadie podrá robarte haber dejado tu cuarto por arenas extrañas

                                                                               y tiempos idos

(…)



 Trabajo en muchas cosas,

Y es que después de siglos con culpa y riqueza

Ahora lloro mis días por un sueldo insuficiente.

Me fragmento como toda moderna

Huyo, huyo y abandono;

a veces del amor, a veces del exilio;

a veces incluso pienso en reafirmar mis ideas y abandonar el hoy

como tú Giordano, como tú

cada viernes, cuando el afán sitia el aburrimiento

pienso en el Abandono, el grande,

ese que es huir y no regresar



En general no estoy conforme

Invento Repúblicas y alteridades

Héroes y dragones

mientras encuentro la oportunidad



Leer Zyanya Mariana acerca el clamor por la dualidad hecha añicos, como el regreso de Coyolxauhqui.


Mario Grande






Zyanya Mariana Mejía nació en la Ciudad de México. Suele dividir su vida entre la enseñanza, la escritura y la maternidad. Es académica del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana. Ha publicado crítica de cine y otros temas diversos.





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