viernes, 6 de febrero de 2015

"LOS DORMIDOS", de Rodrigo Garrido (por Amparo Paniagua)








LOS DORMIDOS 

Rodrigo Garrido Paniagua

Editorial Origami (Abril, 2014)
Prólogo de Jorge M. Molinero.








Me hallo, mientras este sol de invierno baña mi espalda, ante el poemario de un autor que, auguro, va a dar mucho que hablar.

Rodrigo Garrido Paniagua nos regala un libro de poemas acorde con los tiempos que corren política y socialmente. Con intención manifiesta nos coloca (estos “dormidos” somos todos) ante un espejo, recordándonos que una vez fuimos hermosos animales salvajes, invitándonos sin miramientos a despertar de esta quietud, de esta aparente indiferencia paralizante. No en vano, titula Tiempos dóciles al primer grupo de poemas.

Y lo hace de forma delicada, a través de un sentir poético repleto de versos bellos e inquietantes contundencias (En cada bostezo en la jaula / el tigre olvida su aliento de selva. / Es menos tigre. Es menos selva). Lo hace a modo de zarandeo para regresarnos a la consciencia, reivindicando a golpe de verso la conciencia de la realidad que estamos viviendo. Es más, lo consigue a buen ritmo, ligero de adornos, con una melodía que insiste en matizar el compromiso, por ejemplo, cuando nos sugiere que seamos capaces de entender el dolor de un campo de flores después de una guerra. Un lamento a voces ¿no creen?
Y si bien, la sonoridad es una de sus virtudes, no lo es menos el uso de un vocabulario amplio y acertado. Sirva como muestra su poema más emblemático, titulado El pájaro no canta de felicidad para nosotros:


La melodía
es la única parte del pájaro
que la jaula
no puede conservar





Cierra este magnífico y actual poemario Despertar, una puerta abierta a la esperanza de mano de la palabra (el asidero más sano de cuantos la amamos y buscamos su compañía): Asistir al parto / de una nueva palabra. / Colocarla detrás de otra / hasta formar un río.
Rodrigo Garrido Paniagua ha autoeditado con anterioridad dos cuadernos de poesía: La identidad mordida y Trayecto. En Los dormidos, lo que nos propone, en definitiva, es salir de esta parsimonia, de este excesivo comedimiento, empezar a perseguir luciérnagas por el día y, de vez en cuando, observarnos las líneas de las manos.

También he tenido la suerte de escucharle de viva voz en numerosos recitales (modulación y aplomo, como dice Jorge M. Molinero). Y reconozco que es una delicia para los sentidos, eso sí, siempre acompañada de una obligada reflexión.
Así pues, con estas pistas, les invito a conocerle. Me atrevo a afirmar, sin miedo a equivocarme, que no se arrepentirán. A buen seguro no van a necesitar libro de reclamaciones. Ah, y no, no somos primos.


 Amparo Paniagua


*Todas las fotos de Rodrigo pertenecen a Jorge Lázaro.



Amparo Paniagua Muñoz (León, 1967). Apasionada comunicadora, cultiva su fe en la palabra y une emoción y lirismo en una búsqueda constante de su propia serenidad. Teniendo siempre muy presente la necesaria complicidad con el lector. Autora, hasta el momento, de cuatro poemarios: “Los ojos del mar (silencio)” inédito, “Desde que tú apareciste…” (2011), “El hilo que nos une” (2012) y “Versos de ceniza y sal” (2013). Y un libro de microrrelatos ilustrados titulado "De cuentos y otras breverías" (2014).


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