miércoles, 14 de octubre de 2015

PLURAL DE SED, de Francisco Caro (por Ana Ares).









Plural de sed

Francisco Caro 


Lastura, 2015





No glosaría jamás un libro que no me gustara, vaya por delante, ni siquiera en nombre de la amistad. En este caso, además de coherente, me es un placer escribir acerca de Plural de sed, de Francisco Caro (Lastura, 2015) y llevar al papel mis sensaciones tras haberlo escuchado de labios del autor y habiéndolo leído una sola vez, sumida en impresiones certeras. Podría acortar mucho diciendo que es un libro bueno, en el mejor sentido de la palabra, como diría Machado, pero el adjetivo está muy desvirtuado, se aplica con facilidad para designar con generosidad a lo mediocre, y nada más lejos de su verdadero sentido y del de esta obra. Bueno no recogería su perfección formal y de alma. Quizá, sería más propio ponerse en pie y, como en la ópera, exclamar un bravo que no es exaltación, sino adjetivo calificativo para el autor. Bravo, Paco, enhorabuena.

No se puede improvisar la rotunda perfección sedimentada en Plural de sed. No se puede, tampoco, atribuir tan solo al genio del autor. Hay que reconocer en sus páginas el minucioso trabajo de artesano que las recorre verso por verso, la delicada arquitectura que denuncia la mano de relojero antiguo, de bruñidor del oro, de expendedor de sustancias hipnóticas a miligramos donde nada es casual ni solo hallazgo. Hay un trabajo exhaustivo y logrado de la palabra justa, de la ausencia del exceso y también del vano, de la búsqueda honda de la palabra precisa, del deleite de ellas, las palabras, de su sosegada exactitud.

Quizá su acierto mayor es lograr con estos mimbres de orfebre, de científico,  un relato tan vivo, de sensualidad no impostada, una narración emocionante que sobrevuela esa perfección formal y amplísima de Caro y que amplifica su significado, su qué, con sonoridad de sinfonía, con la exquisitez también sonora que vertebra el modo de decir, contar, cantar.


Una reflexión. Con mucho trabajo, con lupa y microscopio, y luego con distancia, con perspectiva, como si uno ya no fuera autor sino lector. Con esfuerzo y constancia, con horas de reflexión sobre la propia inspiración, con mesura y sentido de la arquitectura del verbo, habiendo llenado el esqueleto de la narración de belleza, y no de belleza una nada, una entelequia. Así, como ha debido sin duda trabajar este Plural de sed su autor, se escribe un libro bueno.



Ana Ares



Ana Ares es periodista, editora y escritora, ha publicado el libro de poesía Atreverse al Mar (abril de 2008) en Ediciones (Premio de la Asociación de Editores de Poesía 2008), 55 minutos (Vitruvio, 2012, finalista del premio Leonor) y recientemente Otomanía (Vitruvio, 2015). 
Autora de numerosos artículos, poemas y cuentos publicados en diversos medios, y ganadora de varios premios de narrativa breve (Fundación Santillana 2004, 2005). De su obra en prosa, Guibli, colección de relatos, será publicado el próximo otoño en la editorial Nostrum.




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