lunes, 8 de febrero de 2016

ÁRTICO de Juan de Dios García (por Manuel García Pérez)






Ártico
Juan de Dios García
Ed. Germanía










Tras dos años de haber sido publicada por Germanía, he querido revisar la inquietante obra Ártico, de Juan de Dios García. Se trata de un poemario que es un legado de una serie de indagaciones literarias que se mezclan con rotundos poemas de una biografía que el autor revisa a través de la enfermedad y la ausencia de los ancestros.


Si algo define a este poemario es su carácter heterodoxo. Planteamientos existencialistas sobre la banalidad del tiempo vivido se unen a poemas borgesianos de biografías legendarias para reflexionar sobre las razones del azar que mueven nuestras conductas y acciones, que agitan los astros, que convergen en un calculado azar para estar donde estamos, para ser aquí y ahora una mínima fragmentación de ese todo: 

La Ciencia lo ha juzgado como loco.
Yo, en el aburrimiento de la tarde,
disfruto fantaseando circunstancias, 
me gusta regresar a sus veinte años
y dispararle una fotografía
con la imaginación, la luz ficticia,
infiel, feliz al paso de dos siglos. (pág. 34)

Algunos versos de sus poemas más autobiográficos, aunque la escritura siempre es una clase de fingimiento intencionado, lo que paradójicamente la hace más verdadera, me hablan del muchacho que contempla la vida bajo la autoridad de los libros y de ese testimonio instintivo que es la realidad en su versión más depredadora y tenaz:

En la soledad nadie puede herirme
La noche estira el frío hasta esta cala.
Tengo puesto el abrigo con que enterré a padre
y gritan las gaviotas
en la oscuridad del acantilado.
La soledad pegada a los zapatos.
Las olas suicidándose ante la indiferencia del escollo.
Territorio fantasma, geografía perdida.
Los sueños no aparecen en los mapas.
La vida no es más que una
comedia de argumentos excelentes,
hotel del fin del mundo
en mitad de una calle con vistas al pasado.
La cocaína amarga, como yo.
¿Quién estará pensando en este mismo
instante, al otro lado del planeta,
en esta soledad?
Simplemente se trata de cerrar
puertas, abrir ventanas. No es la vida
una ciencia precisa. (pág. 41)

Cuando Herzog leyó las Geórgicas de Virgilio y valoró la importancia que la tierra tiene para el sustento de la vida humana, decidió rodar un documental en la Antártida, Encuentros en el fin del mundo, porque es la tierra menos explorada, donde el terreno cobra su valor verdaderamente abrupto y agreste, sin apenas agitación humana directa. Creo que Juan de Dios García ha hecho la misma maniobra y Ártico es la prueba de un viaje subterráneo hacia los recovecos de una misteriosa existencia que nos defrauda cuando la realidad es tan soberbia que maltrata a los seres queridos porque es el escorpión sobre la rana que cruza hasta la otra orilla. Una exploración de fuertes constrastes entre lo que proviene de los textos y lo que relata la experiencia confunden al lector en un fabuloso aleph que margina el tiempo real y sus temidas podredumbres para recuperar nuestros fantasmas literarios y carnales. Pero el poeta no olvida que son las podredumbres del tiempo real las que construyen los escenarios de ese Ártico intangible:

El llanto de un bebé es arqueología, 
las palabras me escriben y las calles me pisan. (pág. 45)

La literatura, su literatura, parece cobijarlo en una escéptica manera de mirar al mundo que lo protege de esas raíces dolorosas que nos atan a demasiados Árticos, como escribe Antonio Laforque en el prólogo de la obra, aunque yo discrepe de ese final con el que cierra:

Y la nieve es el palimpsesto perfecto. 
Bien pensado, no es mal sitio para quedarse a vivir. (pág. 10)


Manuel García Pérez




Manuel García Pérez nace en Orihuela en 1976. Es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Murcia (2004) y Licenciado en Antropología Social y Cultural por la UNED (2010). Ha sido Premio Extraordinario Fin de Carrera en 2001, Premio Nacional de Educación Universitaria en 2000 y Premio Nacional Creación Joven de Poesía de Murcia en 1998. Además, comparte su tarea docente en Secundaria, en el IES Tháder de Orihuela, con su faceta de investigación en la Universidad de Murcia publicando libros y artículos relacionados con temas docentes y de Lingüística Textual.
Colaborador y redactor en revistas y periódicos como: Mundiario,TravelarteLetraliaCulturamas o Milinviernos. Entre sus publicaciones destacan: la novela infantil "Terra d´esperits", en Brosquil Ediciones (2005); la novela "La Memoria del Cuervo", en Códex Ediciones (2010); la novela juvenil "Rostros de tiza", en la editorial Germanía (2012); el cuento “Hermano” en los Cuadernos Alimentando lluvias del Instituto Juan Gil-Albert (2002); y libros de investigación científica como "Semiótica de la descripción: publicidad, cine y cómic", por la Universidad de Murcia (2007); o "Programaciones didácticas de Lengua Castellana", en MAD Editorial (2005). Recientemente editó su primer poemario, "Luz de los escombros", a cargo de la editorial Germanía.
Ha publicado en revistas nacionales de poesía como CalasÁlamoManxa,Los cuadernos del matemático, y en diversas antologías como en los Ciclos de Poesía Temática de Alicante desde 1999. Además, ha sido colaborador del programa televisivo El Mirador en Canal 34, en la sección de Literatura y cine, desde 2004 hasta 2009. 
Sus numerosas publicaciones científicas destacan en Revista de Lingüística Internacional VISIO, de la Universidad de Québec, codirigida por Umberto Eco; en Tonos, Revista de Lingüística Internacional, de la Universidad de Murcia; y en Revista de Antropología Experimental, de la Universidad de Jaén, entre otras.


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