sábado, 2 de abril de 2016

LITERATURA Y CINE: ÉMILE ZOLA Y SU "GERMINAL"




ÉMILE ZOLA: "GERMINAL"


Apaga la vela, que no necesito ver el color de mis ideas.

Émile Zola


Émile Zola (París, 1840-1902) fue padre del movimiento literario llamado “Naturalismo” (surgido en el siglo XIX y basado en reproducir la realidad con una objetividad perfecta en todos sus aspectos). En España participaron en este movimiento personajes de la talla de Benito Pérez Galdós, Clarín y Blasco Ibáñez.


Émile murió en su casa de París en 1902, supuestamente asfixiado, pues alguien tapó la chimenea de su estufa y falleció por intoxicación de monóxido de carbono. En su entierro, miles de obreros y mineros salieron a la calle para gritar: “¡Germinal! ¡Germinal!”. 

La novela Germinal (1885) forma parte de una serie de veinte volúmenes (Les Rougon- Macquart), en la que Zola nos narra la historia de Europa de finales del siglo XIX, a través de las vidas miserables de un poblado minero francés de 1860. Nos retrata con crudeza el mundo de la clase obrera y la clase burguesa.  Es una novela de una intensidad desconcertante, muy cruda, llena de desgracias y con un estilo puro. Sin duda, recomiendo su lectura.


Germinal es un relato que nos habla sobre una huelga general en defensa de los derechos de los mineros, sobre el movimiento obrero o sobre el nacimiento de una asociación minera (AIT). La historia se desarrolla en el poblado Montsou, donde la vida gira en torno a las minas de carbón; comienza con la llegada de Etienne Lantier, un maquinista en paro y que encuentra trabajo en la mina Le Voreux (donde trabajan tanto niños, como ancianos o mujeres). Al poco tiempo de estar trabajando se va a vivir a la casa de Toussiant  Maheu, quien tiene siete hijos, de los cuales tres trabajan con él en la mina.


Ante la miseria que reina allí se origina una lucha contra la compañía, con el fin de mejorar la nefasta calidad de vida existente (indignos salarios  y la inexistente seguridad laboral y sanitaria). Se inicia una huelga al  no haber un acuerdo entre los patronos y los mineros. Estos piden un aumento de sueldo que les permita comer pan cada día. La mina en cuestión y las de los alrededores son trabajadas por jornaleros extranjeros (esquiroles) y, además, son custodiadas por la policía. Hay un fuerte enfrentamiento entre huelguistas y policías y, ante la confusión, un tiro mata a Maheu.


Tras la muerte de uno de los líderes morales, muchos quieren volver a trabajar pues las familias no tienen nada para comer. Se dan cuenta de que la huelga ha fracasado. El anarquista Souverine, personaje contrario todo lo que hacían los obreros,  sabotea la mina poniendo una bomba y, al inundarse ésta, muere el hijo mayor de Maheu. Atrapados dentro de la mina, surge una disputa entre Catherine, hija de Maheu, y su amante Chaval (agresivo y alcohólico) y es Étienne (enamorado de ella) quien lo mata de una pedrada. Étienne es rescatado de la mina con vida, pero Catherine muere. 


Por otro lado, los patrones van a casa de la famila Maheu a dejarles una cesta con cosas  y sólo está Buenamuerte (padre de Maheu) quien, desesperado por tanto horror, estrangula a la hija de uno de los patrones.

Al final, la mujer de Maheu es la que regresa a la mima a trabajar, dejando atrás sus ideales. Muchos miembros de su familia han muerto y no hay suficientes sueldos para comer. Étienne se va del pueblo sabiendo que  con esa huelga no se logró nada, sólo que muriera mucha gente. Sin embargo atrás dejó sembradas ideas que en un futuro germinarían.



La película está dirigida y producida por el francés Claude Berri (fallecido en 2009) y estrenada en 1993.  Obtuvo dos premios César del cine francés a la mejor fotografía y mejor vestuario, además de varias nominaciones. El film es francobelga  y está basado en la novela de Émile Zola. Sus persosnajes principales son Étienne Lantier (Renaud Séchan), Toussanint Maheu (Gérard Depardieu), Maheude (Miou-Miou), Catherine (Judith Henry), Chaval (Jean-Roger Milo) y  “Buenamuerte” (Jean Carmet).


Una película que no te deja indiferente.  Está claro que no puedes volcar más de 500 páginas de la novela en dos horas y media de película, pero Berri  supo  coger el fundamento del libro. Es un magnífico retrato de las infrahumanas condiciones de vida de los obreros. La vivienda era reducida y toda la familia se baña en el mismo barreño y con la misma agua.  Sólo había dos habitaciones y la intimidad es un lujo que no existe. En varias secuencias de la película Berri nos muestra el contraste entre la burguesía y el obrero, quienes viven uno junto al otro, pero que no participan en nada. Los niños y las mujeres también trabajan en la mina arrastrando las vagonetas. A pesar de eso la economía familiar era muy limitada, teniendo que pedir fiado o recurrir a la caridad

De los actores, cabe indicar que Gérad Depardieu está pletórico y que lo consagró definitivamente. No conocía la faceta de actor del cantante pop Renaud (Étienne) y realmente me ha gustado. Y ¿qué decir de la actriz  Moiu-Miou? Pues que pasa por una gran variedad de registros (esposa, madre, ama de casa y obrera en la mina).




Tanto la novela como la película resultan bastante crudas, pero supone una formidable crítica social a la vez que un retrato de su tiempo. Si bien presenta algunos elementos que impiden que su lectura sea más fluida, como por ejemplo el exceso de personajes secundarios, la novela desenvuelve, combinando brillantez literaria y crudeza naturalista, el episodio cierto de una huelga minera en el norte de Francia, y se convierte en todo un clásico de la historia de la literatura que conviene leer. Eso sí: su naturalismo nos conduce por un drama donde no importa tanto el individuo cuanto la masa cegada por el hambre, la injusticia y la manipulación. En Zola los personajes secundarios son prolijos pero permiten entender mejor a los protagonistas en mucha situaciones al contextualizarlos. La adaptación de la novela es, pues, muy fiel y notable, e invito a revisitar la historia de Zola que Berri nos acerca de una manera magistral. Una novela a tener en cuenta en los tiempos que corren…





    Águeda Conesa 

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