miércoles, 28 de septiembre de 2016

ACTUALIDAD DE EMILY BRONTË (por MARIO GRANDE)


Actualidad de Emily Brontë

Emily Brontë publicó, bajo el pseudónimo de Ellis Bell, Cumbres borrascosas en 1847. Es, sin lugar a dudas, una de las mejores novelas inglesas del siglo XIX. Aparte de otras innovaciones técnicas, trascendió el marco estético del romanticismo para proyectar una visión del amor desde el punto de vista femenino, ajeno en su caso a consideraciones morales y teñido de cierto misticismo. La crítica (y las numerosas adaptaciones cinematográficas) suelen fijarse en la brutalidad del personaje de Heathcliff, pasando por alto o echando al cajón de los tópicos misóginos la complejidad de los personajes femeninos.

Emily Brontë es también, aunque esta faceta sea menos conocida, una de las mejores poetas del romanticismo inglés, no precisamente escaso de figuras de primer orden. El poema aquí traducido (The Visionary/La visionaria) fue publicado bajo el pseudónimo de Ellis Bell en 1846, en el volumen Poemas de  Currer, Ellis y Acton Bell, pseudónimos de las tres hermanas Brontë. La sociedad victoriana no aceptaba a las mujeres «literatas», como también se quejó amargamente nuestra Rosalía de Castro veinte años después.

Lo mismo que la novela, la poesía de Emily Brontë se aleja de los cánones convencionales de la época. Aparte de la perfecta conjunción de ritmo y rima, que lógicamente al traducir se pierde pues se impone dar prioridad a una u otra, quien esté familiarizado con Cumbres borrascosas reconocerá en La visionaria muchos símbolos comunes: las dos casas, el contraste entre la casa y el mundo exterior, la luz y la oscuridad, la nieve, incluso la lucecilla que guía en la noche cerrada (en los capítulos 12 y 17). También puede reconocerse el motivo universal de la espera del amado en plena noche, que recorre todas las tradiciones literarias. Espera que simboliza el amor, la fuerza que todo lo rige y arrasa. Sin embargo, lo verdaderamente inquietante de La visionaria, es el amor, cuya identidad no desvela: what I love, what loves me… ángel, visitante del aire, protegido por un secreto poder…; y al que brinda fidelidad e interpela alegando constancia. La lectura de este poema siempre me ha hecho meditar. ¿Qué prenda se paga por amar?



Mario Grande



THE VISIONARY

Silent is the house: all are laid asleep:
One alone looks out o’er the snow-wreaths deep,
Watching every cloud, dreading every breeze
That whirls the wildering drift, and bends the groaning trees.

Cheerful is the hearth, soft the matted floor;
Not one shivering gust creeps through pane or door;
The Little lamp burns straight, its rays shoot strong and far:
I trim it well, to be the wanderer’s guiding star.

Frown, my haughty sire! Chide, my angry dame;
Set your slaves to spy; threaten me with shame:
But neither sire nor dame, nor prying serf shall know,
What angel nightly tracks that waste of frozen snow.

What I love shall come like visitant of air,
Safe in secret power from lurking human snare;
What loves me, no Word of mine shall e’er betray,
Though for faith unstained my life must forfeit pay.

Burn, then, little lamp; glimmer straight and clear-
Hush! a rustling wing stirs, methinks the air:
He for whom I wait, thus ever comes to me;
Strange Power! I trust thy might; trust thou my constancy.
   

Emily Brontë  
9 October 1845


*Para leer la traducción de Mario Grande, 



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