domingo, 22 de enero de 2017

LITERATURA Y CINE: CÓMO SER MUJER Y NO MORIR EN EL INTENTO

CÓMO SER MUJER Y NO MORIR EN EL INTENTO


El envejecimiento y el deterioro físico son terribles, muy duros de aceptar, 
de interiorizarlos y de conformarse.
Carmen Rico-Godoy



Carmen Rico-Godoy (París, 30 de agosto de 1939 – Madrid, 12 de septiembre de 2001) nació cuando los nazis arrasaron Polonia y murió de un cáncer de pulmón. Carmen era la hija de la periodista Josefina Carabias y de un socialista republicano que llegó a estar en prisión por el régimen de Franco hasta el año 1944. Por tal motivo, Carmen pasó sus primeros años de vida con su madre en Biarritz (Francia), estudió Ciencias Políticas en Washington y se casó en 1967 con un argentino; en 1970 se instala en España dedicándose al periodismo.

Carmen Rico-Godoy no fue siempre comunicadora: también fue enfermera, fotógrafa, traductora de español, secretaria y profesora. Entró a formar parte en el año 1971 en la revista “Cambio 16” , y después colaboraría en otras publicaciones de este grupo. En el año 1997 recibió el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos.
En 1966 publicó “La costilla de Adán”, su primer libro de cuentos, pero fue en el año 1990 cuando publicaría su primera novela, “Cómo ser mujer y no morir en el intento”, que tuvo un gran éxito, y más tarde escribiría “Cómo ser infeliz y disfrutarlo” (1991). Ambas novelas fueron llevadas al cine, junto a “Cuernos de mujer” (1992). 

En una entrevista en la que le preguntaban por qué dio el paso de escribir una novela, ella respondió que “libros y periodismo no son incompatibles, ni diferentes. Lo bueno de un libro es que el espacio no es limitado como en un periódico. Tienes la libertad de extenderte lo que quieras y poner los sentimientos por delante, algo que ahora también se hace en la prensa, aunque no me parece adecuado.”

Ante la pregunta de si creía que algunos periodistas no están satisfechos si no llegan a escribir un libro, puntualizó argumentando que “personalmente nunca he hecho eso que se llama literatura y que es algo más elaborado que lo mío. Yo hago cosas que entretienen, ya le he dicho que soy autocrítica. A mí me llamó la editorial Temas de Hoy para encargarme un libro como respuesta a uno de Fernando Tola, que creo que se llamaba “Cómo hacer infinitamente infeliz a un hombre”. Dije que sí y me salió algo completamente diferente. No sabían qué hacer con el libro, porque aunque gustaba, no sabían dónde encajarlo. La cuestión es que se publicó “Cómo ser mujer...” y fue un éxito.”

La novela está escrita con un toque irónico y, desde luego, para las mujeres casadas, con hijos y que trabajen es fácil verse reflejada en algunos casos.  Es una novela muy fácil de leer y bastante entretenida. La leí cuando salió a la venta y fue comentada en un taller de lectura en el que yo participaba por entonces con varias mujeres.  A la gran mayoría de nosotras nos pareció atrevida y bastante real. Claro: eran otros tiempos.

La obra nos relata la vida de Carmen, una periodista cuarentona casada por tercera vez con Antonio. La protagonista, que es muy independiente, tendrá que enfrentarse a bastantes dificultades por el hecho de ser mujer. Carmen tiene dos hijos de anteriores matrimonios y su actual marido tiene un hijo. Intenta llevar la casa, no descuidar al marido, su trabajo, los hijos y las amistades, es decir: trabaja como un hombre, pero en la novela representa el papel de la tradicional mujer casada. Antonio sólo se centra en el trabajo (productor discográfico) y los problemas de casa y de la familia siempre los deja en manos de Carmen.

La novela comienza así:

“Mi vida es bastante complicada. Tengo tres hijos y tres maridos. Siempre me dijeron las brujas y echadoras de cartas que mi número mágico era el tres. Aunque no sé muy bien qué tiene de mágico mi tercer marido, por ejemplo, que es este señor que está tumbado en la hamaca de la playa próxima a la mía y emite ronquidos sin preocuparse del qué dirán”.

Os añado otro trozo de la obra para que veáis lo sarcástica que puede llegar a ser en determinados momentos:

-Dime una cosa, Antonio, ¿por qué me tienes que tocar siempre los cojones de esa manera?
-Siempre me gustó tu manera de hablar delicada y suave, tan femenina.
-¿A ti qué te importa si tengo el período o no?
-Está demostrado que cuando os llega el período estáis más sensibilizadas, más irascibles y perdéis los nervios con más facilidad. Y eso, aunque tú te empeñes en negarlo, es un hecho. No hay por qué ocultarlo ni ofenderse de esa manera. Si tienes el período, pues lo comprenderé y seré más prudente. Aunque en tu caso, Carmencita, no es necesario que te venga para que te salgas de madre sin razón aparente.
-O sea, que además soy una histérica.
-Yo no he dicho que seas una histérica. Lo que he dicho es que de repente pierdes el control y te pones agresiva sin razón.
-Sin razón, no. Casi siempre tengo un motivo.
-¿Qué motivo tenías hoy para ponerte grosera, a ver? Te levantas de mala leche casi siempre. Digamos que por misteriosos motivos biológicos y psicológicos, y yo lo entiendo, por eso intento no hablarte hasta que te has tomado 25 cafés.


“Cómo ser mujer y no morir en el intento” se estrenó en 1991, y ese año obtuvo el Premio Ondas a la mejor dirección novel (la cantante y actriz Ana Belén) y fue nominada a los Goya al mejor guión adaptado y a la mejor dirección novel.

María del Pilar Cuesta Acosta (Madrid, 1951) -más conocida artísticamente como Ana Belén- sólo ha dirigido esta película en su extensa carrera cinematográfica. Cuando se conoció que la película la iba dirigir ella, se creó mucho interés, aunque no tuvo críticas muy favorables. El público la respaldó, llegando a ser una película muy taquillera en el año 1991.

El guión de la película corrió a cargo de la misma Rico-Godoy, y la producción fue de Andrés Vicente Gómez. Entre los actores protagonistas, encontramos a Carmen Maura (Carmen), Antonio Resines (Antonio), Juanjo Puigcorbé (Mariano), Carmen Conesa (Chelo) y Tina Sáinz (Emilia, la asistenta).

La gran Carmen Maura (Madrid, 1945) hizo suyo el personaje como sólo ella sabe. En su trayectoria profesional cuenta con cuatro premios Goya, y el año 2013 el Festival Internacional de Cine de San Sebastián le otorga el Premio Donostia en reconocimiento a su extensa trayectoria.

Antonio Resines (Cantabria, 1954) fue presidente de la Academia de las Artes y de la Ciencias Cinematográfica de España en 2015 y 2016, año en que dimitió del cargo debido a desavenencias con parte de la Junta Directiva. Intentó estudiar Derecho, pero la abandonó por la de Ciencias de la Información. Ha sido galardonado con varios premios, como el Goya en 1997 por “La buena estrella”.

La película es una gran adaptación de la novela y conserva esa ironía que Rico-Godoy le quiso dar a la historia. Se trata de un magistral retrato femenino que se ha convertido en un ya clásico del cine español.


Águeda Conesa Alcaraz




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