lunes, 25 de septiembre de 2017

DESEO DE LA POESÍA: MÁS ALLÁ DEL SUR (por Pepe Criado)







DESEO DE LA POESÍA 
Más Allá del Sur
Antología-bosque






Más Allá del Sur es una antología poética que reúne poemas del grupo Poetas del Sur, tanto de poetas residentes como de poetas que han participado en los Velorios Poéticos, actividad que mensualmente celebra este colectivo en Almería desde principios de 2015.
Estos velorios, que dinamizan la vida cultural almeriense con repercusión en todo el país, se caracterizan por crear una sinergia entre la música y la poesía.

A la antología la hemos subtitulado, pues, “Poetas desde Almería” porque desde Almería nos llegan las voces de 30 poetas, que en su mayoría viven en esta provincia, y el resto han llegado a la ciudad celeste, como la definió Valente, para presentar sus poemas.

Antonio Carbonell
Toda antología, también ésta, Más allá del Sur, resulta un muestrario de voluntades e intenciones tan personales como literarias. Una antología, también esta, es un bosque donde puedes elegir el árbol que te dé sombra, puesto que las opciones para situarse en el terreno de lo literario, y de la vida, son abiertas.
Publicada por Letra Impar, editores almerienses, esta antología ofrece un paseo por la fronda de la actual poesía almeriense y de algunos puntos de la geografía española. Tiene como portada una pintura de Safi, otra pintura en contraportada de Víctor García Góngora, un colofón con una imagen de una instalación de Alicia Jiménez y ha sido profusamente ilustrada con dibujos interiores por Miguel Arranz.

María Ángeles Lonardi (2017), integrante del Colectivo Poetas del Sur, escribió un poema para la contraportada del libro que comienza
                        Cuando un día emprendas tu viaje,
                        más allá del sur encontrarás un baluarte…
El interés al presentar este volumen está, especialmente, en fomentar y difundir la creación literaria en Almería. Siguiendo las palabras de las personas que coordinaron esta antología (MÁS ALLÁ DEL SUR, 2017:9)

En Poetas del Sur consideramos que la poesía, y la literatura, forman parte del patrimonio cultural de los pueblos. Así, el colectivo está integrado por personas que mantienen distintas visiones y perspectivas en la práctica de la escritura.

            En el prólogo a esta obra, el insigne Jesús de Bustos (2017:12) ahonda en ese espacio interior que significa el conocimiento de la poesía, esa Ítaca a la que se refería Lonardi, a través del trabajo con la palabra:

Las palabras significan el mundo, son representación del mundo y por tanto reflejan la experiencia humana pero también evocan. Los filólogos y semantistas (entre los que me encuentro) han subrayado el valor evocador de la palabra, que en términos poéticos, se proyecta sobre la emoción y la imaginación.

           
Jesús Bustos
La emoción, esa característica humana tan infravalorada en el conocimiento científico como sobrevalorada en lo artístico, y la imaginación, como incansable motor de la vida. Emoción e imaginación, dos pilares básicos del hecho poético que, junto a la técnica literaria, enriquecida durante siglos por tantísimas experimentaciones individuales, definen al poema en su esencialidad más radical y rebelde.
            Radical porque lo poético es contrario a la banalidad y, rebelde, porque la persona poeta que escribe, se sitúa en la necesaria obligación de subvertir todos los valores heredados desde un fragor tan pasional que exalte en las palabras el magma hirviente, primigenio, desde el que pueda asociarles reveladores conceptos y novísimas asociaciones.
            Tal como escribe el profesor Bustos (2017:17) en el prólogo a esta antología:

Lo primero es la conmoción lírica que el texto, en su constitución como tal, produce en el receptor. Por eso la comunicación poética es, en recepción primigenia, un choque de sensibilidades.

           
María Ángeles Lonardi
Eso es. Solo es posible lo poético si el encuentro entre la conciencia de la persona que escribe y la conciencia de la persona que lee produce un cataclismo tal, bien ideológico, técnico o emocional, que del choque se inicie la comprensión de una inédita escala de valores fijada en el goce de transmutar a un nuevo paradigma mental.
            En su discurso al recibir el Premio Cervantes, titulado con la cervantina frase A la llana y sin rodeos, el muy libre Juan Goytisolo (2015) afirmó, refiriéndose a la literatura, que

la vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita.

            Y definió a las personas que escriben en dos clases, una la gente literata, que lleva la tarea de escribir como una carrera con aspiraciones a triunfar, y otra, la gente que vive la escritura como una adicción, escritoras y escritores a secas, incurables aprendices en el escribir, que únicamente cumplen con sus propias exigencias.

            De igual forma se expresó el poeta Juan José Ceba (2017) durante la presentación en Almería del libro Poemas 2006-2016, de la poeta Virginia Fernández Collado. Argumentó que las personas que escriben en Almería tienen mucho que aprender de la herencia literaria recibida, especialmente de Valente, y que por ese motivo los y las poetas de Almería tienen que exigirse, y exigir también a las amistades que escriben poesía, por el motivo principal de seguir literariamente creciendo. Concluyó con las siguientes palabras:

Las personas que escribimos en Almería hemos de tener una exigencia enorme con nuestra escritura. No podemos estar con el halago continuo y el aplauso continuo porque eso, indudablemente, no sirve para crecer.

            ¿Y, entonces, qué es lo que le pedimos a la persona que escribe? ¿Qué esperamos de la poeta, del poeta? Tal vez que nos muestre un puente de unificación entre su ética y su plática, una conjunción armónica personal entre su zona privada y su zona social, entre sus relaciones personales y la comunidad. Es decir, aludiendo a las citas anteriores, esperamos que el deseo de la poesía nos muestre que la tensión entre el ego y el hecho de ser cabales se puede resolver en la disolución de los anhelos humanos en el misterio, en el proceso de vida que nos define fugaces, temporales, molécula vacía en la inmensa nada.

           
Virginia Fernández Collado
Tal como describía María Zambrano, siguiendo a Francisco Villalobos
(2011:56) la función de la memoria, como una puerta a la intemporalidad, como un misterioso depósito que guarda el secreto de toda libertad, pero no como una concentración de pasado sino como una luz llegada desde el origen que constantemente nos hace renacer la mirada. Así, las y los poetas, han de evitar la representación del mundo, pues cuando lo explican lo vacían de todo lo distinto al propio razonamiento y lo trivializan para desvincularse de él y poder conquistarlo para dominarlo como herramienta o mercancía.

            El pintor Andrés García Ibáñez (2017) lo explica de manera más directa:

El arte crítico ha de mirar a los aspectos más peligrosos e inmorales de las tradiciones, ritos y celebraciones, todas ellas manifestaciones de la cultura de la tribu. Rituales religiosos que, desde la más tierna infancia, condicionan el desarrollo intelectual de la persona, sus miedos y fobias, adscribiéndola a grupos sectarios de dudosos principios éticos. Prácticas y ritos donde se adoran mitos, dioses y criaturas sobrenaturales de ficción, en un marco de superstición fetichista. Acontecimientos lúdicos donde, con el envoltorio religioso o festivo, se exaltan valores de desigualdad, violencia, muerte, sufrimiento o castigo y se invaden los espacios públicos colapsándolos durante mucho tiempo. 

            El corpus poético ha de evitar cualquier instrumentalización, cualquier normativa o idea preconcebida. Quien escribe poesía ha de evitarse en su representación como persona y requiere dejarse desbordar por sus regiones más esenciales, la naturaleza misma, con el fin de transcender cualquier criterio de normalidad, con el fin de establecerse en la única realidad del tiempo, el instante, la no temporalidad, un eterno big bang fundacional y magmático, fundente, como en los versos de Juan Goytisolo (2012:9)

                                   Como dijo el verdugo ante la pira,
                                   tan solo alumbra aquel que arde.


Pepe Criado



-DE BUSTOS TOVAR, José Jesús. Presentación. En: MÁS ALLÁ DEL SUR Poetas     desde Almería. Letra Impar. Dalías (Almería), 2017.
-DISCURSO ÍNTEGRO DE JUAN GOYTISOLO, PREMIO CERVANTES 2014.  www.rtve.es
-GARCÍA IBÁÑEZ, Andrés. Cultura de la tribu y arte crítico. En: Diario de Almería, 03.08.2017.
-GOYTISOLO, Juan.: Ardores, cenizas, desmemoria. Salto de Página. Madrid, 2012.
-JUAN JOSÉ CEBA PRESENTA A VIRGINIA FERNÁNDEZ COLLADO En Veloz Quietud velozquietuddelcentro.blogspot.com 26.05.2017.
-LONARDI, María Ángeles. Ítaca. En: MÁS ALLÁ DEL SUR Poetas desde Almería. Letra Impar. Dalías (Almería), 2017.
-VILLALOBOS SANTOS, Francisco.: El viaje del fuego. Fundación García Agüera. Coín (Málaga), 2011.




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