viernes, 15 de septiembre de 2017

PEQUEÑO TRATADO DE ETOLOGÍA de CARMEN RAMOS (por Manuel Guerrero Cabrera)








Pequeño tratado de etología
Carmen Ramos


Lastura, 2017







En la obra de Carmen Ramos es inusual encontrarse con textos que no hablen de lo que nos rodea, de lo cotidiano, de aquello que nos configura. Muestra de ello fue Poliédrica (2011) y Las estrellas han hallado otra forma de morir (2013), y así sucede con este nuevo título: Pequeño tratado de etología. En una nueva vuelta de tuerca, Ramos opta por centrarse en metáforas e intensificarlas mediante la palabra: estamos ante una poesía de línea clara que potencia al máximo la imagen como ejercicio literario y la relaciona con un sentimiento o una situación que, en definitiva, vivimos cada día. No en vano, la propia autora denomina a cada poema «Imagen».


Un día
creyó ver
en las caprichosas formas de las nubes
un ejército de dragones.

Solo tuvo
que palpar su pecho para saber
que el cielo puede ser ese cristal
donde solo se refleja aquello que sucede
muy, (sic) muy adentro.
(IMAGEN II)

La brevedad es uno de los recursos empleados para acentuar cada «imagen», a los que se une en más de una ocasión el contraste y el paralelismo.

Hay hombres que recién parida la mañana
rasgan los charcos al caminar.
Hay hombres que cruzan las calles
mientras el semáforo permanece en rojo.
(IMAGEN XVII)

El amor, los sueños, la envidia, el desprecio, la tristeza o el olvido son algunos de los temas que ocupan las cuarenta y seis «imágenes» de Pequeño tratado de etología; la lluvia o el agua son motivos recurrentes a lo largo de las páginas. La poesía, en contraste con la nómina de sentimientos, aparece como otro de los elementos temáticos; incluso, es el tema del poema del epílogo, aunque ya haya surgido antes:

La costurera anota en su libretita
entregas y cobros,
subir bajos a pantalones […]
Si fuera poeta
la costurera escribiría
un poema perfecto.
(IMAGEN XXI)

Al inicio del poemario, Carmen Ramos expone las dos acepciones de «etología» según el DRAE, tras indicar el étimo (de ἦθος êthos 'costumbre' y -λογία -logía '-logía):

1.- Estudio científico del carácter y modos de comportamiento del hombre.
2.- Parte de la biología que estudia el comportamiento de los animales.

Aunque en ambas el rasgo científico es determinante, la poeta raramente se posiciona de manera objetiva y realiza un discurso o tratado de la poesía de la costumbre, probablemente con la intención de darle mayor importancia al origen de la palabra y de todo lo que nos condiciona, de esas costumbres que marcan nuestro carácter. De ahí lo de «pequeño» del título que me trae a la memoria las palabras de don Manuel Alcántara: «lo pequeño nuestro es grande». Muestra de esto es la muy ingeniosa imagen XXV:

Curioso el orden geométrico
que imprimimos a la ropa tendida,
esa parte doméstica de nosotros mismos
que decidimos mostrar a los demás.

O la resuelta y buena imagen XLII:

Cierro la mano
y el trozo de hielo quema
mientras se derrite.

Una puesta de sol
está ocurriendo dentro de mi puño.



Pequeño tratado de etología es un poemario transparente que carga las tintas en la expresión de la imagen mediante la palabra, a fin de plasmar cuarenta y seis textos de carácter intenso sobre cualquier cosa o aspecto de nuestra vida cotidiana: desde un gato o un coche abandonado a una bolsa de plástico o las farolas que se apagan. Por lo tanto, Carmen Ramos consigue ser una buena etóloga.

Manuel Guerrero Cabrera



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