viernes, 17 de noviembre de 2017

POLVO EN EL AIRE de MARCOS MATACANA MARTÍN (por Antonio Cruz Romero)


esos días de noches y de antros


 

POLVO EN EL AIRE

MARCOS MATACANA MARTÍN

Palimpsesto Editorial, 2017






           
Poco importan las biografías y los nombres de los poetas (ya sean reales o ficticios, heterónimos o se deban a su ortónimo) cuando todo ello queda refrendado en una poética rotunda y singular, en especial cuando parecía que en el mundo de la poesía ya estaba todo inventado. La línea poética de Matacana Martín (Sevilla, 1973), reunida en tres poemarios y apariciones en revistas impresas y digitales, traza una trayectoria fija, fiel a sí misma y con un único fin: la de aparentar lo que no es y ocultarse tras diversas máscaras, que al ser retiradas emerge un poeta culto y de gran sensibilidad.


feliz sin saberlo entonces
cuando solo éramos futuro

Al comenzar a leer Polvo en el aire (Palimpsesto Editorial, 2017), que se abre con un fragmento de los Cuatro Cuartetos de Eliot, uno intuye que será otro poemario enmarcado en el tradicionalismo y la agradable ortodoxia poética, pero este hecho sólo tiene lugar (y no siempre) en las innumerables citas de autores clásicos que acompañan a cada poema. Hasta ahí el clasicismo, porque luego llega la ruptura de formas, la ausencia de mayúsculas y signos de puntuación, una montaña rusa de sensaciones y amargura, poemas enormes, henchidos de mundo y universos  firmados por un dominador del lenguaje y guardián de las palabras que da vida a versos profundos e intensos sobre cómo sobrevivir la vida. Doble lenguaje, chispazos de tradición y evocación a los grandes poetas, también posmoderno, iconoclasta; irremediable nihilsta.

me pregunto
si la memoria
no es el mejor de los jueces

En sus tres poemarios (Mirador y el reciente Silva de varia erección, editados ambos por la neoyorquina Cuadernos de Humo, así como en Polvo en el aire) sobrevuelan aquellos versos de Biedma en donde afirmaba «Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde / —como todos los jóvenes, yo vine / a llevarme la vida por delante», pues sus poemas quedan impregnados de veranos, amores, deseos más y menos consumados, noches y pasiones, antros, el desamor, la resaca, el desgarro por los golpes de asumir la vida. Su poesía chorrea posmodernismo, referencias populares a series, marcas, películas, todo envuelto en un lenguaje claro y directo, el idioma de la calle aunque con chispazos de ternura y sensibilidad, de excesiva realidad, un poeta pulcro que demuestra con sus poemas un vasto conocimiento poético y cultural.

el rotar ronco de la Tierra sobre su eje


Su poética es el arte de querer confundir al lector, porque ésta se aleja premeditadamente del concepto clásico en pos de un rupturismo meditado, pero de un plumazo creemos estar leyendo la refundición de un poema de Bécquer o Machado, con un encomiable dominio de la historia de la poesía, muy especialmente de aquella producida en nuestro idioma y también del lenguaje, pues no en vano Matacana Martín es profesor de Enseñanza Secundaria en la especialidad de Lengua Castellana y Literatura. Pero tras el espejismo de la ortodoxia sobreviene el latigazo del hiperrealismo, la tristeza y la decepción de la vida, quizá cierto sentido de derrota y de malditismo, evocando un pasado que puede que tampoco fuese mejor y de una juventud y sus elixires ya perdidos, y que citando uno de los poemas de Menno Wigman (que a su vez parafraseaba a Allen Ginsberg) decía: «He visto las mejores mentes de mi generación / desangrarse por una sublevación que no ha llegado».

Así es la poesía de Marcos Matacana Martín: regada de espíritu machadiano pero con el lenguaje de Bukowski, también un Bécquer tristón y con frecuencia un Corso sevillano.

y nos quisimos
y no quisimos
reconocernos
en lo que ya no éramos


Antonio Cruz Romero


MARCOS MATACANA MARTÍN (Sevilla, 1973) es licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad de Sevilla. Ha trabajado como periodista y, desde 2004, es profesor de Enseñanza Secundaria en la especialidad de Lengua Castellana y Literatura. Sus poemas han aparecido en varias antologías y en revistas literarias impresas y digitales, siendo autor de los poemarios A humo de pajas y otros poemas (Portal de Poesía), Mirador (Cuadernos de Humo), Polvo en el aire (Palimpsesto Editorial) y Silva de varia erección (Cuadernos de Humo). Junto a la poeta Ballerina Vargas Tinajero ha fundado el Movimiento Post-itista, que encuentra su espacio en el blog Ínfula Barataria.




1 comentario:

H. Barrero dijo...

Una rigurosa, honda e inteligente reseña
Para un libro engañoso y brillante que destila una luminosa oscuridad. Muchas gracias.