miércoles, 21 de marzo de 2018

DENTRO DE TU VOZ de ROSA GARCÍA RAYEGO (por Carmen Mejía Ruiz)








Rosa García Rayego

Dentro de tu voz. 
Antología  Poética 
1996-2014

Huerga y Fierro Editores





Cuando hace unos meses se presentó en la Biblioteca Eugenio Trías del Retiro de Madrid Dentro de tu voz de Rosa García Rayego, me pareció, desde la lectura rápida, que merecía la pena. Salí del acto con la impresión de que era una poesía muy personal y hoy confirmo esa impresión. En el recorrido que toda Antología propone ya hay un trabajo de selección y si seguimos el camino indicado podemos indagar en el universo poético de Rosa García Rayego para entender  ese imaginario que desea transmitirnos. El prólogo viene de la mano de la, también, poeta María Antonia Ortega quien  describe a Rosa García Rayego  como “una pintora de las palabras, y llega a crear colores nuevos próximos a veces a los del POP-ART: si quieres un mundo nuevo, busca para él tonalidades, gamas, matices y colores nuevos” (p. 11). La novedad, el cromatismo, la búsqueda de un imaginario poético innovador nos seduce en el recorrido por este LIBRO DE LIBROS, como define la poeta prologuista esta antología (p. 9).

Nuestra poeta, cordobesa de origen, profesora titular de Filología Inglesa en la Universidad Complutense de Madrid y activista feminista tanto en sus ensayos como en su vida cotidiana -directora del Instituto de Investigaciones Feministas desde 1999 hasta 2008-, pone en nuestras manos  una selección muy cuidada de su obra que empieza con 24 poemas del poemario Aburre el propio gesto (1996), 3 poemas de Respiro de arena (1996), 15 poemas de Y siempre las horas (2000), 11 poemas de Después de tantos años (2005), 11 poemas de De sombras (2009) y 16 poemas de Aquí pez, allí roca (2014), para terminar con el poema inédito Vivo entre árboles y lunas (2015).

Se puede afirmar que en esta Antología predomina una historia,  la más universal de la poesía, la del Amor, su búsqueda, su encuentro y su pérdida. Por eso, es un libro de emociones, que sobrecoge al lector por ese abanico de sentimientos encontrados que transmite y con el que el lector se identifica en todas sus dimensiones.  Ese amor descrito en el primer poema de Aburre el propio gesto (1996) desde la cotidianeidad: “Y el amor / era como una percha / con mi ropa colgada” (17) que desata otros encuentros al deshacer los nudos de la percha, los de la vida interpretamos nosotros (17). Si hacemos un recorrido por todo el libro percibimos diferentes maneras de querer, diversos encuentros amorosos o historias de amor donde la llama pasional es el eje vertebrador de la mayor parte de los poemas,  con los consecuentes desencuentros y la correspondiente angustia, también pasional,  del desamor. Toda una experiencia de vida que Rosa García Rayego transmite al lector para que conozca ese universo poético tan personal donde predomina la sencillez del lenguaje y la continua referencia a lo cotidiano. Rasgo que deja entrever  un universo poético femenino, como por ejemplo, en el poema “Detalles” (p. 29) se patentiza de nuevo la cotidianeidad donde el yo poético busca el confort de una prenda que le dé calor ante la ausencia amorosa: “Y sólo con una chaqueta de lana / me abrigo ante la falta de ese amor, / que sí añoro”. La necesidad de abrigarse ante la ausencia amorosa nos evoca una imagen femenina, quizá sea muy arriesgada esta propuesta, pero nuestra interpretación nos dirige a la manifestación de una poética de lo cotidiano cercana a la escritura de mujer. Al igual que al expresar la angustia la poeta recurre de nuevo a lo cotidiano, esta vez serán los zapatos los destinatarios del desazonante sufrimiento: “La angustia, / como presencia necesaria, / resbala hasta mi zapato” (p. 36). La  identificación de los sentimientos dolorosos con prendas de vestir u objetos cotidianos es uno de los  recursos más frecuentes de la poética rayeguiana. 

Si recorremos los poemas de este “libro de libros” encontramos todas las formas del amor y sus lugares: el encuentro, el erotismo, el miedo, la despedida, la ausencia y un largo etcétera de emociones pasionales tanto placenteras como dolorosas.  Percibimos el encuentro amoroso como experiencia totalizadora. Todo se transforma en el amor y, por ello, también, en el poema. Si la separación se impone, el lenguaje es abandono y pérdida. El poema “Dos gotas de Champagne” de  Y siempre las horas (2000)  sugiere sensaciones encontradas y rebeldía ante la ausencia amorosa: “Dos gotas de champagne / y unos labios. / Dos velas / -amarilla y negra-. /Al final…, un vuelo.    Ayer: / amarillo y negro. / Hoy, / gris. / El pulso: / un estorbo. / La vida / un grito. / Yo / - sin ti-  (p. 58). La narración de un instante, el de los labios empapados de champagne, descrito con los colores que impregnan ese momento del ayer evanescente  -amarillo y negro-  frente al color del presente -el gris- junto a  la contención de las emociones -en ese pulso que estorba- provocadora del grito vital,  rebelde y doloroso, ante el encuentro consigo misma sin el deseado sujeto amoroso. Un poema bellísimo, con una escritura cuidada y contenida, que transmite un tapiz de imágenes sensoriales donde predominan el color,  el dolor  y la rebeldía impotente frente a la  fragilidad del amor  y el vacío existencial que provoca su ausencia (p. 58).

En los poemas de Después de tantos años (2005) encontramos todas las maneras de querer que Rosa García Rayego describe a lo largo de esta escritura totalizadora, donde el amor desborda vida alcanzando su culmen en el encuentro amoroso. Recorrido que, desde la mirada, induce al lector a percibir la eclosión pasional y ascendente del juego amoroso: “(…) La mirada, ¡qué larga! / sobre tu cuerpo./ Paré en la cintura. / Subí al corazón. / Y alcancé luego / tu alma, mojada, / con los dedos” (p. 63).  Un amor lésbico, pleno y totalizador, que transmite la plenitud de la entrega amorosa.

No podemos detenernos en este espacio a  analizar pormenorizadamente el significado último de la poesía contenida en  Dentro de tu voz, pero sí debemos aludir al último poemario Aquí pez, allí roca (2014) donde la llegada a la ciudad natal se vislumbra como necesaria, el espacio de origen como punto de encuentro con ella misma, la voz poética, y desde Córdoba distintos lugares, ciudades referentes en el imaginario rayeguiano, París, Marruecos, Bélgica, Bruselas y Lieja, ciudades testigos del transcurrir pasional de la voz poética quedando el amor en la memoria. Como cierre de la antología Rosa García Rayego  incluye un poema inédito, precisamente dedicado a su madre con quien se identifica “escribo con tu letra”  (p. 117). De alguna manera,  este imaginario poético lleno de luz, color, vida y pasión nos devuelve a los orígenes en los que Rosa García Rayego recala para encontrarse. Un “libro de libros” que recomendamos muy vivamente a aquellos lectores que deseen descubrir un universo poético fascinante:       
          
          Pensé dentro de tu voz,
                                    y de tu palabra blanca;
                                    gris de trenes  



Carmen Mejía Ruiz
Instituto de Investigaciones Feministas
Universidad Complutense de Madrid



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