sábado, 10 de marzo de 2018

¿QUÉ ES UNA JAM SESSION DE POESÍA? LAS PIEZAS DEL PUZLE DE LA POESÍA ESCÉNICA (por Jorge García Torrego)




1. Poesía oral, breve recorrido histórico


Para poder entender el concepto jam session debemos ir al origen, al concepto mismo de poesía oral. Antes de nada, debemos delimitar las diferencias que podemos encontrar entre la poesía oral y la poesía escrita -y, por extensión, del lenguaje oral y el escrito-y qué características tiene cada una de ellas y su evolución hasta el día de hoy.


El lenguaje es, en primer lugar, oral y después escrito. Aparte de nuestra propia experiencia personal (nosotros mismos como habladores/escuchadores, nosotros mismos como escribidores/lectores, en ambos casos descifradores del mismo), solo cabe tener en cuenta el hecho de que si el Homo sapiens tiene 40.000 años, la escritura tiene apenas 6.000. Por lo tanto, cuando hablamos de la escritura, estamos hablando de una oralidad evolucionada, un paso más allá: «La lengua hablada y la signada son la manifestación básica o primaria del lenguaje, mientras que la lengua escrita (…) es secundaria [1]».

Además, en las sociedades anteriores a la escritura, el uso del verso recitado «suponía una manera colectiva de asumir el mundo: los textos recitados en voz alta no dejaban traslucir la separación entre palabras y todo era un continuum, incluida la identificación entre voz y cuerpo, del que el público participaba también como una única entidad [2]».


Pero el lenguaje oral tenía una tremenda limitación: no perduraba en el tiempo. Al menos no de una manera física, objetiva y perdurable. El lenguaje oral permanecía en el imaginario colectivo gracias al intercambio oral entre los individuos de la comunidad, pero modificándose, cargándose y perdiendo diferentes sentidos y significados. Por ello se buscó fijar el lenguaje, hacerlo perdurable, homogenizarlo e inevitablemente limitarlo (en la escritura se pierden muchas características que enriquecen un mensaje, dado su carácter homogeneizador) con la aparición de códigos de escritura sistemáticos «representó un inmenso paso adelante en la historia de la humanidad, más profundo a su modo que el descubrimiento del fuego o de la rueda: porque si bien estos últimos facilitaron al hombre el dominio de su medio ambiente, la escritura ha sido la base del desarrollo de su conciencia y de su intelecto, de su comprensión de sí mismo y del mundo que lo rodea [3]».


Pero este avance, pese a la importancia que le otorga Diringer, no contó con unanimidad desde sus inicios. De sobra es conocida la opinión de Sócrates (en boca de Platón) sobre este tema en los «Diálogos de Fedro [4]»:

Ella no producirá sino el olvido en las almas de los que la conozcan, haciéndoles despreciar la memoria; fiados en este auxilio extraño abandonarán a caracteres materiales el cuidado de conservar los recuerdos, cuyo rastro habrá perdido su espíritu. Tú no has encontrado un medio de cultivar la memoria, sino de despertar reminiscencias; y das a tus discípulos la sombra de la ciencia y no la ciencia misma. Porque citando vean que pueden aprender muchas cosas sin maestros, se tendrán ya por sabios, y no serán más que ignorantes, en su mayor parte, y falsos sabios insoportables en el comercio de la vida.


En el caso de la poesía, pese a que existiera el lenguaje escrito, la modalidad más extendida fue la oral hasta hace apenas dos siglos, ya que «este gran cambio de la poesía oral a la escrita producido en el siglo XIX es, en parte, a que con el romanticismo se intensifica el valor de la intimidad (…) y del lirismo íntimo» [5], privilegiando la visión personal del autor frente a la obra colectiva. La poesía oral era entendida como intercambio, acto colectivo, no tanto como expresión propia y limitada del autor.


Este hecho es muy interesante ya que tiene ramificaciones en otros ámbitos que alcanzan, incluso, al cómo se distribuye el «producto cultural» y que veremos más adelante en este trabajo, ya que la publicación o manifestación del poema configura su difusión.

Es muy interesante también que entendamos la poesía oral como «poesía primaria», inicial, ya que por la deformación de lo conocido parece que lo normal, lo primario, es la poesía escrita y publicada. Y en cuanto al tipo de manifestación que supone la poesía oral que trataremos en este trabajo, estaríamos hablando del segundo tipo de oralidad según la clasificación que Paul Zumthor hizo en su libro Introducción a la poesía oral [6]:

Existen tres tipos de oralidad teniendo en cuenta el papel que juegan las influencias culturales: la oralidad pura, sin ningún tipo de contacto con la escritura, propia de las sociedades arcaicas, primitivas, desaparecidas hace tiempo; la oralidad mixta o secundaria, en la cual hay contacto con la escritura y con los medios de comunicación, de manera que este hecho la condiciona y matiza; y la oralidad mediatizada, donde la voz, el lenguaje, pasa a ser un vehículo exterior técnicamente moldeado por los medios. La voz, en todas las manifestaciones de la oralidad, se convierte en una característica esencial: la voz como vehículo expresivo, como objeto comunicador; el tono de la voz, la fuerza, las melodías, las imitaciones. Y esta voz va acompañada de los gestos, las miradas, los movimientos, de suma importancia cuando hablamos de oralidad.


2. Poesía oral/performativa vs. poesía escrita


Después de este breve viaje por los albores del lenguaje, por el camino recorrido por ambos tipos de lenguajes desde su origen, vamos a centrarnos en la poesía oral, la escénica, la poesía performativa y cómo diferenciarla de la poesía escrita.

Y para ello volvemos al artículo de Clara Isabel Martínez Cantón, El auge de la nueva poesía oral. El caso del poetry slam, para preguntarnos qué determina la poesía oral. Si ésta se define por algún elemento concreto o si los límites son difusos. Debemos aclarar si consideramos que cualquier persona que lea un poema en voz alta está haciendo poesía oral, e incluso repensar qué determina la condición de poema en un texto, ya sea oral o escrito.



Si atendemos a la RAE en su definición de poesía podemos encontrar las diferentes acepciones:

 1. f. Manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa.
2. f. Cada uno de los géneros en que se dividen las obras literarias. Poesía épica, lírica, dramática.
3. f. por antonom. poesía lírica.
4. f. Poema, composición en verso.
5. f. Poema lírico en verso.
6. f. Idealidad, lirismo, cualidad que suscita un sentimiento hondo de belleza, manifiesta o no por medio del lenguaje.
7. f. Arte de componer obras poéticas en verso o en prosa [7].

Por lo tanto, y a modo de resumen, podemos considerar poema/escrito poético a aquel texto que, o bien tiene una composición en verso o tiene un sentimiento estético por medio de la palabra, aunque sea en prosa.
En el desarrollo de este trabajo analizaremos si todas las manifestaciones poéticas orales que se pueden escuchar/ver en las jams sessions se pueden considerar poesía o no.

En palabras de Martínez Cantón, las muestras de poesía oral —entendiéndola como poesía performativa— son:

todas aquellas manifestaciones en las que entre en juego de alguna manera la actuación, la representación, que suele conllevar como mínimo una utilización de la voz especial, una gesticulación y un movimiento corporal. Una performance poética debe, por tanto, aportar algo diferente a lo que sería su simple transcripción [8].

En el capítulo III del artículo «Disappearing Ink: Poetry at the end of Print Culture», escrito en 2003 por Dana Gioia, se nos presentan varias cuestiones interesantes para nuestro trabajo. Una de ellas es la estratificación que demuestra la multitud de propuestas que se nos presentan dentro de la «poesía popular oral», teniendo en cuenta lo reciente del fenómeno y las propiedades de cada propuesta:

Tipo de Poesía 1- «La poesía performance» representa la fusión de ciertas técnicas poéticas con las formas de teatro y espectáculos en vivo, sobre todo de comedia stand-up y el teatro de improvisación. (...) «La poesía performance» o performativa no está enraizada sólo en el lenguaje. En su lugar, reconoce y aprovecha la presencia física del intérprete, el público y el espacio donde se desarrolla la performance. 
Como se desarrolla con el tiempo, «La poesía performance» no encontrará seguramente su medio ideal en la página impresa o en la tarima, pero sí en las formas más maleables de vídeo y grabación de audio-una tendencia que ya se desarrolla en una escala limitada. La «poesía performance»  no es tanto una forma de poesía sino como una metáfora viviente [9].

Dentro de este tipo de poesía podemos encontrar a algunos de los poetas que desarrollan el fenómeno de poetry slam, que desarrollaremos más adelante, y que utilizan componentes de teatro, escénicos, para completar al texto de una manera fundamental. Algunos de los poetas actuales que podemos ubicar dentro de esta tendencia son, Dani Orviz o Accidents Polipoètics.

2-La segunda forma es la poesía oral. Basada en un texto escrito casi improvisado, esta forma se asemeja a la música más que a la forma escrita ya que su medio principal es más sonoro que visual o incluso audio-visual. La nueva poesía oral se diferencia de la «poesía performance» ya que utiliza palabras- en lugar de completa presencia física del artista en el espacio- como su materia prima. El Rap es precursor de esta forma de poesía oral en el contexto de la cultura   popular. Concursos de poesía representa una especie de entretenimiento experimental. Los «Poetry Slam» representan una especie de laboratorio experimental para las posibilidades más allá de la forma, sobre todo porque muchos poetas con formación universitaria ahora caen en bares y cafés para interactuar con el entorno. La nueva poesía oral se llama «Spoken Word» o  «Palabra Hablada», y ha tenido un seguimiento sustancial y serio.

Sobre la poesía oral, podemos nombrar a algunos poetas como Pablo Cortina, Gonzalo Escarpa o Diego Mattarucco, ya que existe un equilibrio entre palabra escrita y palabra expresada, sin que ninguna tenga más importancia que la otra. Este tipo de expresión literaria se reconoce más adecuadamente en el poetry slam, que veremos en el próximo capítulo.

3-La tercera forma de la poesía es, por comparación, audio-visual. No hay un nombre de moda característico para ella porque esta estética se asemeja a nuestra concepción tradicional de la poesía. Se centra en la creación de versos que pueden funcionar igual de bien como entidad tipográfica y como entidad oral. Se enfrenta al conflictivo entre la estética visual de la poesía modernista y la nueva oralidad de la cultura de masas.

La poesía audiovisual sería el ejemplo perfecto de la poesía que desarrolla la mayoría de poetas dentro de las jams sessions de poesía. Ambos lenguajes son autónomos, y no necesitan del otro para su comprensión.

4-Por último, hay una poesía visual, una forma de poesía que existe principalmente como lenguaje tipográfico. En esta estética, el trabajo se puede leer en voz alta, pero no sin perder al menos algunos de sus efectos cuando la poesía se acopla con el ojo y crea una prosodia visual al menos parcialmente dependiente de la lectura en silencio. La Poesía del idioma, por ejemplo, tímidamente se separa de la lengua que se habla en esta forma y característicamente se anuncia como «escritura» o «texto». Pero por lo general sigue siendo un texto que se puede leer en voz alta. El texto no se puede desarrollar en ningún sentido significativo como lenguaje hablado. Como obra de arte, se basa enteramente en la tipografía.

Este tipo de poesía es difícil verla en las jams sessions de poesía, ya que un lenguaje de este tipo impide la recepción directa por parte del público y por lo tanto se necesita la lectura reposada y la posibilidad de ser leída varias veces para entender su sentido completamente.

Jorge García Torrego



1. Martínez Cantón, Clara Isabel. «El auge de la nueva poesía oral. El caso del Poetry Slam» en Castilla. Estudios de Literatura 3, 2012, p. 387.
2. Carbajosa, Natalia. «Oralidad, jazz y poesía», JotDown, 21-09-2016. Enlace disponible en: http://www.jotdown.es/2016/09/oralidad-jazz-poesia-ruth-weiss/.
3. Diringer, David. Writing (Ancient Peoples and Places), Thames & Hudson, 1962, p. 19.
4. Platón.  Obras completas tomo 2, Madrid, edición de Patricio de Azcárate, 1871, p. 340-341. Online en: http://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf02257.pdf
5. Martínez Cantón, Clara Isabel. 2012.  
6. ZUMTHOR, Paul. Introducción a la poesía oral, Madrid, Taurus Humanidades, 1991.
7. Diccionario de la Lengua Española. Edición del Tricentenario, consultado en su edición digital en: http://dle.rae.es/?id=TURw1XA
8.  Martínez Cantón, Clara Isabel. 2012,  p. 390.
9. Gioia, Dana. «Disappearing Ink: Poetry at the end of print culture » en The Hudson Review, 2003, p. 42-43.

1-Performance Poetry represents the merger of certain poetic techniques with forms of drama and live entertainment, especially stand-up comedy and improvisatory theater. (…) Performance poetry is not rooted only in language. Instead, it recognizes and exploits the physical presence of the performer, the audience and the performer space.

As it develops over time, performance poetry will probably find its ideal medium not on the page or even the podium but in the more malleable forms of video and audio recording-a trend already in evidence on a limited scale. Performance poetry is not so much a form of poetry as a living metaphor of it.

2-The second form of poetry is Oral poetry. Whether based on a written text or quasi-improvised, this form resembles music more than writing since its primary medium is sonic rather than visual or even audio-visual. The new oral poetry differs from performance poetry in that it uses words- rather than the artist´s total physical presence and performance space- as its raw material. Rap pioneered this form in the context of popular entertainment. Poetry slams represents a sort of experimental entertainment. Poetry slams represents a sort of experimental laboratory for the form´s crossover possibilities, especially since many university-trained poets now slip into bars and cafés to play around in the medium. The new oral verse is called “Spoken Word” poetry, and it has developed a substantial and serious following.

3-The third form of poetry is, by comparison, audio-visual. There is no trendy new name for it because this aesthetic most closely resembles our traditional conception of poetry. It focuses on the creation of verse that can work equally well as typographic entity and a spoken performance. It faces the conflicting demands of the visual aesthetic of Modernist poetry and the new orality of mass culture.

4-Finally, there is a visual poetry, a form where the language exists primarily as typography. At one of this aesthetic, the work can be read aloud, but not without losing at least some of its impact since the form of the poetry engages the eye and creates a visual prosody at least partially dependent on silent reading. Language Poetry, for instance, self-consciously separates itself from the spoken language in this way and characteristically announces itself as “writing” or “text”. But it usually remains a text than can be read aloud. The text cannot be realized in any meaningful sense as spoken language. As a work of art, it rests entirely in typography. (Traducción del autor).



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